Desde hace tiempo –y quizá tardíamente- el nombre de Margaret Atwood comenzó a sonar a nivel masivo. El cuento de la criada hizo que se convirtiera en un verdadero emblema en la lucha por las reivindicaciones femeninas, especialmente por el derecho al aborto legal  y gratuito.

Quizá esta fuera una de las razones por las que también su nombre sonara fuerte como una de las candidatas al Premio Nobel. Sin embargo, quienes apostaron por ella como ganadora del galardón que entrega la Academia Sueca, se equivocaron. Pero Atwood acaba de ganar otro importante premio, el galardón británico más prestigioso: el Booker Prize, esta vez compartido con la británica Bernardine Everisto.

En esta ocasión, el galardón otorgado tiene por lo menos tres cosas para destacar. La primera es que no solo lo ganaron dos mujeres, sino que también fueron mujeres cuatro de los seis finalistas, lo que demuestra lo que siempre se supo: que hay una gran profusión de escritoras solo que recién ahora comienzan a ser visibilizadas a la hora de recibir premios importantes. La segunda es que Bernardine Evaristo es la primera mujer negra en obtener el premio. La tercera es que desde 1960, es decir, desde hace 59 años no se premiaban dos libros, ya que la premiación doble no está contemplada en las reglas aunque muy de tanto en tanto, como en este caso, se hagan excepciones. La deliberación para llegar al resultado final quizá por eso insumió muchas horas. Finalmente se decidió que las ganadoras serían dos y que entre ambas se repartirían las 50.000 libras (63.051 dólares) en que consiste el Booker Prize. Atwod afirmó que donará lo que le toca del premio a una organización que ofrece programas a los pueblos indígenas de Canada, Indspire,

Atwood se hizo acreedora al galardón por The Testaments  (Los testamentos), continuación de El libro de la criada. Pero ya lo había ganado anteriormente, en el año 2000 por The Blind Assassin (El asesino ciego) y había sido nominada cinco veces para el premio.  Evaristo lo ganó por Girl, Woman, Other (Niña, mujer otra).

El presidente del jurado, Peter Florence, definió el texto ganador de Atwood como “una novela salvaje y hermosa que nos habla hoy con convicción y poder”. De la novela Evaristo destacó, en cambio, el protagonismo que les dio a personajes que habitualmente no son mostrados en la literatura. “En este sentido, comentó, este libro rompe moldes. Espero que inspire al resto de la industria editorial a ir por el mismo camino.”  Se trata de una novela centrada en doce mujeres inglesas, en su mayoría negras, cuyas edades oscilan entre los 19 y los 93 años y refiere e sus luchas y esperanzas.

Evaristo, de 59 años, nació y vivió Woolwich, al sur de Londres, de madre inglesa y padre nigeriano. Es la cuarta de ocho hermanos, estudió para ser actriz, trabajó en teatro y también escribió obras teatrales. En 1980 fundó, junto con Paulette Randall y Patricia Hilarie, el Theatre of Black Women, la primera compañía de mujeres negras de Gran Bretaña. Actualmente se desempeña como profesora en la Universidad de Londres y es vicepresidenta de la Royal Society de Literature.

De Atwood, por supuesto, se sabe mucho más en nuestro medio. A los 79 años afirma que no esperaba recibir un nuevo reconocimiento, menos aún por la continuación de un libro que se hizo tan famoso en todo el mundo, aunque no por razones estrictamente literarias, no porque no tuviera méritos suficientes, sino porque su temática se convirtió en un emblema de la causa de la mujer y quizás opacó el resto de los aspectos de la obra. Sin embargo, es probable que ni la propia autora soñara jamás que miles de mujeres en todo el mundo salieran a la calle vestidas con los atuendos que ella describiera en su libro confiriéndoles de este modo a sus personajes una “realidad” o una capacidad de encarnar problemas actuales como pocas veces sucede con una obra literaria.

En nuestro país el libro tuvo una repercusión muy especial porque Atwood le salió al cruce a la vicepresidenta Gabriela Michetti quien había afirmado que la capacidad de gestación de las mujeres es “un don extraordinario que la vida nos dio», y que «si no te da para criarlo (al bebé), porque en ese momento te sentís que no podés y estás limitada totalmente por eso, bueno, entonces lo podrás dar en adopción y alegrarás a otra familia». Atwood contestó desde su cuenta de Twitter: “Vicepresidenta de Argentina Gabriela Michetti: no aparte la mirada de las miles de muertes que hay cada año por abortos ilegales. Dele a las mujeres argentinas el derecho a elegir». Pero hubo aun una segunda contestación pública que Atwood  hizo desde  un diario: «A nadie le gusta el aborto, incluso cuando es seguro y legal. No es lo que ninguna mujer elegiría para festejar un sábado por la noche. Pero a nadie le gusta tampoco que las mujeres sangren hasta la muerte en un baño por un aborto ilegal. ¿Qué hacer?» La escritora fue tajante al decir que poseer y controlar el cuerpo de las mujeres es una forma de la esclavitud.

Las dos mujeres premiadas no solo son dos grandes escritoras, sino también dos grandes luchadoras sociales