El Primer Festival Internacional de Poesía (FIP-Parque Chas) se extenderá hasta el 27 y tendrá formato virtual. Según informan sus organizadores, tendrá la forma de una videoteca que quedará integrada por más de 30 videos que estarán disponibles para su consulta. El desarrollo del festival podrá ver a través del canal de YouTube de la FIP.
FIP-Parque Chas nació de la iniciativa tomada por el poeta Daniel Quintero, vecino del barrio, y fue compartida por otros poetas y artistas: Laura Valente, Eva González, Víctor Cabrera y Andrea López, con la invaluable colaboración de Lilian Garrido y el reconocido artista plástico Pedro Gaeta, amigo de Luchi. Se contó también con la colaboración del poeta Daniel Calabrese.
Daniel Quintero le dijo a Tiempo Argentino: “En 1994, cuando regreso al barrio luego de haber vivido en Tierra del Fuego, me conecto con lo poco que yo conocía de Luchi. El artista plástico Pedro Gaeta, que ayer me mostró el video de apertura del homenaje en el que él participa, me habló de él. Con un poeta de Tucumán fundamos por aquel entonces el sello editorial Ediciones Parque Chas, con el que trabajamos 14 o 15 años. El primer título que publicamos fue un libro mío que Gaeta le lleva a Luchi, del que era muy amigo. Luchi queda encantado con la existencia de un sello editorial que lleva el nombre del barrio. En los últimos tiempos pensé que era necesario hacerle un gran homenaje a Luchi, más alllá de los que se le hicieron en vida. Queríamos que el homenaje fuera internacional pero que naciera en Parque Chas, que la gente se preguntara por el barrio. Un poeta español, muy interesado por la poesía latinoamericana, se interesó en Luchi y también en Parque Chas, con toda la mística, lo mítico y lo folklórico que tiene e hizo una suerte de ponencia hablada y mandó el video. Hace hincapié en el libro de Tomás Eloy Martínez, El cantante de tango, situado en Parque Chas. Recibimos, además, el saludo de la revista Fierro y de Dolina.”
Y agrega: “A fines del año pasado me pongo a buscar cosas de Luchi porque estaba decidido a que le hiciéramos un homenaje y así descubro que se cumplía el centenario de su nacimiento. No podía haber momento más apropiado para el homenaje. Fui a verlo a Gaeta que estaba con Garrido y me pasó una gran cantidad de material de Luchi lo mismo que ella. Conseguimos, además, la antología de Luchi prologada por Eduardo Romano y nos vinculamos con los familiares del poeta por sugerencia de Lilian y nos dieron su apoyo. Su nieto, Pablo Yanis, que es bandoneonista, junto a un sobrino de Luchi que vive en Brasil, David Kullock, grabaron un poema de Luchi al que David le había puesto música, especialmente para este festival. También va participar Ariel Prat. ”
Y agrega: “Pensábamos en reunir 60 invitados internacionales y tenemos más de 120, entre ellos se cuenta Daisy Zamora, la poeta nicarraguense que fue viceministra de Cultura cuando Ernesto Cardenal fue ministro de Cultura. El poeta amigo Daniel Calabrese que vive en Chile, nos contactó con muchos poetas, sobre todo de Oriente, como el poeta chino Wang Yin. La traductora Radina Dimitrova nos hizo conocer la poesía de Xu Lizhi, poeta chino fallecido en 2014 y leerá poesía de ambos en chino y en castellano.”
Luchi, nacido y criado en Parque Chas, tuvo que abandonar el barrio para exiliarse por razones políticas.
En la página web del barrio (parquechasweb. com.ar) organizada por Fernando Belvedere, vecino consecuente, puede leerse una síntesis biográfica de Luchi escrita por el propio Belvedere: “Hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Luis Luchi (seudónimo de Luis Yanischevsky Lerer), nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1921. Militó activamente en la Federación Juvenil Comunista y luego en el Partido Comunista, pero tras ciertas desilusiones se acercó paulatinamente al anarquismo, sin renegar nunca del marxismo. En 1944 se casó con Irene Lavalle y tuvieron tres hijos (Aníbal, Esteban y Luis). Trabajó como obrero gráfico y como vendedor viajante de libros, lo que le permitió recorrer buena parte de la Argentina. El oficio asumido era, sin embargo, el de poeta: “yo escribo versitos”, solía decir con humilde ironía. A principios de la década del 60 participó en el grupo de cuentistas El Matadero, ligado estéticamente al grupo de Boedo (publica en 1961 su cuento “El brasilerito” en la antología Cuentistas argentinos contemporáneos). A finales de esa década fundó junto con el poeta Roberto Santoro, el músico Eduardo Rovira y el artista plástico Pedro Gaeta el Grupo Gente de Buenos Aires, cuyo objetivo era, por un lado, acercar el arte a los barrios organizando actividades culturales en escuelas, clubes y sociedades de fomento y, por otro, llevar adelante una labor editorial muy importante, con ediciones artesanales de libros, carpetas y discos, muy prolijas y de bajo costo. En 1976 tuvo que exiliarse con su mujer en Barcelona, adonde ella murió en 1990. Años más tarde conoció en esta ciudad a Rosa Katz, su segunda compañera. Luchi murió en la capital catalana el 21 de octubre de 2000.”
Parque Chas es uno de los pocos barrios que no ha perdido su fisonomía, a pesar de que ya no existen los jardines delanteros que era obligatorio tener en cada casa cuando se lotearon los terrenos. Sus calles circulares con nombres de ciudades europeas tejen un laberinto del que era bastante difícil salir antes de que existiera el GPS. Alejandro Dolina escribió el relato “Perdidos en Parque Chas “ donde narra la imposibilidad del personaje Mandeb de llegar a una fiesta en una casa ubicada en la calle Bucarest. Desesperado, interroga al dueño de un kiosco que no pudo ayudarlo. Él mismo había entrado a Parque Chas en 1939 y no había podido salir, razón por la cual se vio obligado a poner un kiosco para sobrevivir.
Carlos Gamerro ubica al protagonista de Las islas, Felipe Félix en el barrio laberíntico: «Pegado a la facultad de Veterinaria, compuesto en su mayor parte por manzanas de la tercera o cuarta parte del tamaño de lo normal, separadas por calles de juguete que ostentan los nombres prestados de ciudades europeas, se encuentra uno de los barrios más extraordinarios de la ciudad, al menos para aquellos con el ojo más afinado a los aspectos mágicos que a los prácticos de los mapas: Parque Chas.»
Tomás Eloy Martínez elige el barrio laberíntico como parte de la historia de El cantor de tango: «Las referencias eran inagotables y, si abría el volumen al azar, nunca tropezaba con la misma página, como sucede en El libro de arena, que Bonorino citaba con frecuencia. Una tarde, distraído, encontré un largo apartado sobre Parque Chas, y mientras lo leía, pensé que ya era tiempo de conocer el último barrio donde había cantado Martel. Según informaba el bibliotecario, el paraje debe su nombre a unos campos infértiles heredados por el doctor Vicente Chas, en cuyo centro se alzaba la chimenea de un horno de ladrillos.”
Inés Fernández Moreno, vecina del barrio, escribió un cuento sobre fútbol que se llama Milagro en Parque Chas.
Los ejemplos de escritores que ubicaron sus historias en el barrio son muchísimos, tal es su singularidad. Si no se trata de un mito del barrio, que también abundan, el propio Luis Luchi lo consideró tan único y difeente que lo llamó siempre, con cierto espíritu separatista, República Independiente de Parque Chas.